El sombrero Panamá

    

 

 Son diversas las fibras vegetales que se pueden usar para la confección de un buen sombrero de verano. Panamá, buntal, parabuntal, rafia, sisal… Todas ellas, fibras vegetales que tienen una característica común: permiten una cómoda y salubre transpiración del cuero cabelludo sin que la prenda sufra por ello menoscabo. Hay otras fibras vegetales o sintéticas en la actualidad que se utilizan para realizar sombreros frescos de verano, pero que en ningún caso alcanzan el rendimiento y la prestancia de las citadas.

     

          La más conocida y usada es sin duda el panamá, aunque es común el desconocimiento sobre su origen y elaboración. “A pesar de su origen ecuatoriano, estos sombreros se llaman sombreros de Panamá, porque en el siglo XVI, después de la toma de posesión de Isthmus en Panamá por los españoles, ellos se enteraron de la riqueza en el sur.

 

 Las historias cuentan que los españoles encontraron algunos nativos de Sudamérica con estos sombreros y pensaron que el material translúcido con el que estaban confeccionados era piel de vampiros.” (Tomado del libro "PANAMA a legendary hat", Ediciones Assouline). Para medir la calidad de los sombreros de Panamá, se debe observar la fineza del tejido y el número de las hileras en la corona del sombrero. Ese es el grado que determina la finura del mismo y, por tanto, su valor. Cuanto más fino y delgado sea cada cabo de fibra con el que se teje, más alto será su grado.